El regreso del Campeón del Caribe

Lodyto Race (MEX), doble coronado y ganador del Clásico Internacional del Caribe en 2025 regresó a la victoria, precisamente en una competencia antes del Handicap de las Américas, la carrera más importante del Hipódromo de México. Su victoria de este sábado 15 de agosto en el Handicap Loma de Sotelo deja claro que es un candidato serio para llevarse la Carrera de Carreras del próximo 19 de septiembre.

Lodyto Race (MEX)
Foto Cortesía de Miguel Angel Espinoza

El criado por Granja San Isidro tomó la punta apenas se abrieron las puertas y no la prestó hasta cruzar el poste de los mil 810.52 metros, pese al asedio en la recta final de Yamamoto de Cuadra San Jorge y del favorito RM Acorazado de Cuadra Sosa AGS. El montado por José Ortega, jinete con quien brilló en la Triple Corona Mexicana al ganar dos de las tres gemas, dejó registro de un minuto 54 segundos flat.

El hijo de Zeewat y Mila Race por Danzig Prince Race pertenece a Cuadra Irish y es entrenado por José de Jesús Sánchez Vázquez. El caballo que triunfó en diciembre pasado en el Clásico Internacional del Caribe en Panamá va por su segunda oportunidad en el Handicap de Las Américas.

Se fajó ante las mayores

Twirling Crown, la doble coronada, triunfadora del Clásico Esmeralda y Clásico Diamante de la Triple Corona Femenil, se midió ante ejemplares mayores en el Handicap Monarca. Aunque compitió contra corredoras de alto peligro como Romanaya y Querendona de Cuadra San Jorge, la abanderada de Cuadra Los Agaves se fajó en la recta final, y cincuenta metros del final se despegó para cruzar primera el espejo de meta.

La criada en Estados Unidos e hija de One Bad Boy en Unusual Stuff por Unusual Heat completó la milla 1/16, mil 709.93 metros, en un minuto 47 segundos y tres quintos. La corredora de tres años, la más joven de las participantes, es entrenada por Samuel de la Rosa. Con su gran actuación seguramente se presentará en el Handicap de Las Estrellas del 19 de septiembre para intentar seguir con su buen paso.

Escrito por Juan Carlos Velázquez

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