
Este su servidor, creador y principal autor del desaparecido boletín Pura Sangre, ha recibido el honor de colaborar con esta estupenda iniciativa. Los reencuentros siempre son buenos y más si se trata de buenos amigos que comparten una pasión como la del deporte de reyes, el hipismo y el arte y negocio de jandicapear.
Esta columna será dedicada a aquellas carreras con potencial a convertirse en “key race” con un objetivo específico. Un “key race” o una carrera clave se define generalmente como una carrera en la que dos o más caballos han llegado a ganar sus próximas carreras. La idea aquí es que si dos o más caballos saliendo de una misma carrera han llegado a ganar su próxima salida, esto implica que la carrera previa fue inusualmente competitiva. Sin embargo, ¿vale la pena esperar a la próxima salida o es mejor intentar identificarla antes para capturar un buen dividendo o una posible línea en jugadas verticales u horizontales?
Este concepto no es nada nuevo, ya que los hípicos de antaño recurrían a su memoria para recordar aquellas carreras que por alguna razón se percibieron como claves. En muchas ocasiones me he topado con jandicapers que recuerdan alguna carrera que se corrió con algún “bias” en la pista, con un paso anormalmente rápido o lento, con un lote lleno de ejemplares con credenciales altos, o con circunstancias como el tráfico entre caballos. Cada vez más se populariza la intención de identificar carreras o escenarios claves que puedan predecir a un ganador por sobre cifras de velocidad o el tiempo. ¿Acaso el tiempo es lo de menos como escribió algún día Jorge Huyke Luiggi?
En lo personal, yo utilizo el “key race” con frecuencia y me enfoco en eventos claves como el Kentucky Derby y sus preparatorias, el Belmont Stakes, el Travers Stakes, los eventos de la Breeders Cup, y otros eventos clásicos, que de por sí tienen sus patrones históricos como pasos, cifras, preparatorias, campañas, entre otras, que son claves a la hora de atinar un ganador. Con ese enfoque en mente arrancamos con esta columna y espero que sea de su agrado, y dicho sea de paso, les invito al debate sano y respetuoso. Con gusto, charlaré con ustedes y con el tiempo veremos si en efecto las carreras aquí discutidas terminaron siendo “key races”.